viernes

I

La Palabra

fatal amor errante

deteriorado amor de madre.


Signo que se bifurca en

escantillón de lenguaje,

y locura.


Hilo de sueño

esgrima, tropiezo,

susurro, y viento.


De ella.


Es de donde vengo,

y, a donde voy

aún si no osa

decirme

quién

soy.


Es ella.


Quien no me deja vivir

de ficción ausente

(extraño caso de halterofilia es

vivir consciente);

y esa vida,

minuto traicionero

-hogar de sufrimiento, cárcel de tiempo-,

es el desliz que yo siento

en este mundo -fatalmente- austero.


Es, pues, ella.


A quien espero.

Y su espera, dulce venganza

de esperanza sin esperanza

es lo que me depara

La Palabra.

6 comentarios:

  1. Como te le dije en el Face, este poema desde ahora es uno de mis favoritos... hermosa y profunda reflexión sobre las palabras...

    Saludos

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  2. Qué hermoso poema, me gustó mucho!
    Gracias por pasar por mi blog (hace un tiempo ya, es que lo tenía bien botado jaja), espero poder seguir leyendo tus creaciones. Saludos!

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  3. ¿Y a qué se debe tan larga ausencia?

    By the way. Hermoso poema =)
    Abrazos!

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  4. Literato dice:

    no lo entiendo pq te esfuerzas tanto en expresarte?

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  5. Claudia Elena:
    Nein, nein.

    Marlene:
    Ya no uso este blog. Ya no publico las cosas que escribo.

    Anónimo:
    No sé che.
    En todo caso, la pregunta iría para vos también.

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Un ña, dos ñas, tres ñas... :D